martes, 14 de noviembre de 2017

Alaitza gaitezen denok!



                                                   



                         Alaitza gaitezen denok!



¿Es un mural?¿Es un grafiti? ¡No! Es Superman. Perdón, quería decir que son las imágenes de la Iglesia de Alaitza. Algunos dirán, "está muy lejos, porque es bastante exótico" pero no, está en Araba, a 1 hora y 2 minutos del botxo si no hay tráfico en la autopista.
Aunque antes de que el profe comentara la existencia de esta obra pictórica no supiera demasiado acerca de ello, alguna idea ya conocía. No es algo nuevo, sino que se encontraron hace unos cuantos años.

Antes de nada, fijaos en la situación tan tonta en la que se encontraron las pinturas:
Un día de 1982, cuando el párroco de Alaitza decidió emprender la odisea de eliminar el retablo de la iglesia del pueblo, ocurrió una cosa inimaginable para los obreros. Uno de ellos, antes de tomar el bocadillo, observó un hueco en la pared. Para su sorpresa, al acercarse pudo ver un borrón totalmente cubierto de telas de araña y polvo; limpió y descubrió unas pinturas raras, raras, raras... Nadie supo qué era aquello que estaba representado sobre las viejas paredes del templo, y, aunque lo vieran todos "alavés", ninguno de los allí presentes reconoció las imágenes. No sólo eso, sino que ninguno de los expertos que visitaron la iglesia tampoco; artistas, arqueólogos, historiadores... Es por eso, que a día de hoy sigue siendo todo un misterio el origen y el significado de esas figuras.

Los dibujos que se ven en la pared, que aparentan ser de estilo casi rupestre, no son sencillos de entender. Por un lado, rompen con todos los estilos de la época (1200-1300); y el tema de los carácteres no es muy usual: figuras humanas de apariencia fantasmagóricas aparecen en  corro o en posición de lucha, formando una especie de historia que todavía no se ha sabido entender.

Es cierto que no es extraño el hecho de que en una iglesia románica aparezcan pinturas en su interior tanto como en su exterior. Es más, hasta el Concilio de Trento (hacia el 1500 d.C) era muy normal encontrarse policromías en los templos. Es a partir de entonces cuando esas pinturas- que apenas se conservan- se empiezan a sustituir por retablos y pinturas en lienzos. Insisto, antes de aquel tratado las capillas y basílicas se pintaban tanto por dentro como por fuera.

Resultado de imagen de retablo alaitzaEn fin, retomando el tema del dibujo. En la imagen que expongo debajo, se aprecian diferentes personajes y escenas, todas ellas relacionadas con la Iglesia (más o menos). Éstas van desde ritos funerarios hasta bestias, pasando por seres aterradores y soldados. Yo interpreto que pueden hacer referencia a una Cruzada, pero los expertos consideran que podrían ser situaciones cotidianas en una época de guerra.

Otro de los rasgos que destaca es el del color. Mientras la gran parte de las iglesias, incluida la del pueblo de al lado, tienen dibujos de diversos colores, ésta no. Y no es por el paso del tiempo, ya que el contorno se conserva de forma sensacional. Se ve perfectamente que la ilustración es de un color rojizo  y oscuro, como si escondiera un mensaje oculto, algo lugubérrimo.

También se ven romeros o peregrinos, que al igual que el resto de personajes aparece con la cara tapada por un antifaz. Llama claramente la atención el estilo de personajes plasmados en la piedra. Parecen malhechores o fantasmas o brujos, como si estuvieran actuando clandestinamente. Llego a esa conclusión por diferentes situaciones: la cuna en la cual un asesino ataca a una criatura, los candiles (o algo así) que portan algunos de ellos, ataques a castillos...
Parece el caos impreso sobre la pared de un templo, llámalo Apocalípsis o llámalo guerra. No lo sé, y los entendidos tampoco, así que hay que darle rienda suelta a la imaginación.
¿Estamos ante un fenómeno paranormal?¿Habrá que llamar a Iker Jiménez? No lo sé, quizá sí... Pero lo que tengo claro es que las pinturas de Alaitza son únicas, como todo en Euskal Herria.

Mikel
Basterretxea

Resultado de imagen de retablo alaitza


2 comentarios:

  1. Interesante entrada (y amena, en la línea del autor). Agradezco mucho el interés puesto en sus intervenciones señor Basterretxea junior.

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    1. Jijiji... Ya me alegro, señor profesor. Eso procuro

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